La espalda del mundo

“La espalda del mundo” narra tres situaciones de exclusión -social, racial y política- en la que viven muchas personas en el mundo, en países pobres pero también ricos: niños peruanos que trabajan para sostener a sus familias; una pareja de kurdos encarcelados por defender los derechos de su pueblo; un hombre afroamericano que va a ser ejecutado.

Dirigido por: Javier Corcuera

Guión: Javier Corcuera, Fernando León de Aranoa, Elías Querejeta

Fotografía: Jordi Abusada

Música: Alfonso Arias

Montaje: Iván Fernández, Nacho Ruiz Capillas

Sonido: Polo Aledo, Julio Recuero, Iván Martín

Productor Ejectuivo: Elías Querejeta

Duración: 89'

Género: Documental

Javier Corcuera

En sus películas, el peruano Javier Corcuera, suele tocar temas sociales sensibles, como en “La espalda del mundo”, que recoge tres historias sobre las violaciones de los derechos humanos en EEUU, Turquía y Perú. El filme obtuvo el premio de la crítica internacional de San Sebastián. Por su parte, “Invierno en Bagdad”, rodada durante la ocupación norteamericana en Irak, fue premiada en el Festival de Cine de Málaga y considerada la mejor película documental en el Festival Internacional de Cine Latino de Los Ángeles (2005). También ha dirigido “La guerrilla de la memoria”, filme que retrata una parte olvidada de la historia de España; e “Invisibles”, película colectiva producida por Javier Bardem, que obtuvo el premio Goya de la Academia de Cine española al mejor Documental.

“Nací en el Perú y viví la parte más importante de mi vida en Lima, esa gran ciudad donde llegaron familias de todos los rincones del país. Millones de personas aterrizaron en esta capital costera dejando atrás sus comunidades, su cultura, sus sonidos. La gran migración que empezó en los años cuarenta y cincuenta convirtió a Lima y a sus barrios marginales en un lugar de refugio para el otro Perú, que llegaba en busca de una vida mejor. En este lugar encontraron una nueva vida pero no siempre lo que buscaban. Esta película habla de esas personas que llegaron a la gran ciudad y nunca se desprendieron de su identidad, que siguieron cantando en su lengua, que mantuvieron una manera única de tocar la guitarra, el violín, el arpa, el cajón, una manera de contar historias, de decir quienes son. Desde la música y desde sus grandes maestros, la película cuenta la diversidad de la cultura peruana, la complejidad del país, su pasado y su presente. La película es una historia de retorno, los personajes vuelven a sus lugares de origen donde compusieron sus primeras melodías. Personalmente este documental es también para mí una forma de retorno, una deuda con un país que dejé atrás, un lugar por contar y cantar.”

Filmografía: Minuesa, una ocupación con historia (1994), Izbjeglice (Refugiados) (1995), Perú, presos inocentes (1996), Chiapas, hablan los rebeldes (1998), Doñana, memoria de un desastre (1998), La espalda del mundo (2000), La guerrilla de la memoria (2002), Condenados al corredor (2003), En el mundo, a cada rato (Hijas de Belén) (2004), Invierno en Bagdad (2005), Invisibles (La voz de las piedras) (2007), Checkpoint Rock (2009) y Sigo Siendo (Kachkaniraqmi) (2013).

La espalda del mundo

La espalda del mundo tiene música, música salida de sus calles y mercados, música de exilio que ayuda a sobrevivir, música del dolor y la rabia contenida, música para bailar, música con sentimiento y esperanza.

Los temas llegaron a mis manos de diferentes formas, los escuché en los microbuses del centro de Lima y en los bares chicha de sus barrios marginales. Otros los recogí del mundo andino, como la guitarra ayacuchana de García Zárate, sus sonidos son los orígenes, antes que la guitarra andina llegara a la ciudad y se convirtiera en “Chicha”, para alegrar la vida de los inmigrantes.

Los otros temas llegaron a mí también durante un viaje, fue en el Kurdistán, en un tiempo antes de rodar la película. Los amigos kurdos que conocí, al despedirse, me dieron unas cuantas cintas de recuerdo. Era su forma de lucha. En aquellas cintas iban años de sufrimiento y resistencia.

Luego vino el trabajo con mi amigo el músico Alfonso Arias, nos reunimos un par de veces y estudiamos las secuencias que llevarían música original. Unos días después, Alfonso apareció con una maqueta entre las manos. Escuché la música y no hicieron falta más reuniones, su guitarra había encontrado lo que andábamos buscando.

Antes de invitarles a escuchar este disco, desearía agradecer a todos los que dieron música a La espalda del mundo: a Chacalón, al grupo Maravilla, a Fruko y los Tesos, a los grupos Nübun, Ciwan Haco y Koma Amed, por acercarme a ese pueblo en el olvido. A los maestros Zitarrosa y García Zárate.

Gracias también a Alexandra, Nadiana y Oscar que buscaron la música entre los vendedores ambulantes de Lima, a Zekine y los amigos que hicieron de asesores musicales en el Kurdistán, a Ana que me ayudó a seleccionar los temas (gracias también por el título de la película) y a Alfonso por su trabajo y amistad.

Para terminar, quiero agradecer a los que nos contaron sus vidas y nos prestaron su voz. Este disco está dedicado a ellos y a las mujeres y hombres que luchan para que un día deje de existir la espalda del mundo.

Hijas de Belén

Hijas de Belén habla de un barrio en medio de una ciudad y de una ciudad en medio de la Amazonía. Cuenta la historia de tres generaciones de mujeres que viven en Belén, un barrio de Iquitos, un lugar donde fueron a parar los que tuvieron que marcharse de sus comunidades en el interior de la selva. Muchos fueron expulsados de sus tierras, otros llegaron en busca de trabajo y hoy sobreviven en la pobreza. En el barrio conocimos a las niñas Narguis, Petronila, Malu, Fátima y Nancy, ellas tienen que trabajar todos los días en el mercado para poder ayudar a sus familias. También conocimos a Eusebia, una abuela Jebera fundadora del barrio y que aun se resiste a abandonar la lengua que hablaba cuando era niña. Eusebia, a sus ochenta años, sueña con regresar a la selva y encontrarse con los suyos. Con todas ellas, las Hijas de Belén, hicimos esta película.

La Voz de las Piedras

Esta película habla de la guerra en Colombia. Durante el rodaje de La voz de las piedras conocimos a Alejandra Cortés, una mujer amenazada por los paramilitares por su su activismo al lado de los desplazados. Junto a Alejandra conocimos también a Luz Neida, una joven campesina de la comunidad El Encanto, arrasada por los “paras” y el ejército. Les propusimos hacer juntas esta película y viajamos a la región del Alto Ariari, donde se encuentra la comunidad de Luz. Alejandra acompaña a Luz en ese viaje de retorno al lugar donde los paramilitares habían asesinado ciento treinta personas de su comunidad, entre ellas a su padre, al padre de sus hijos, y a su mejor amiga, cuyos los restos se los entregaron en bolsas. Entre los muertos de esa masacre había ancianos y niños. Muchos fueron descuartizados con motosierras. Cuando rodamos, eso había sucedido hacía cuatro años. Luz junto a otras mujeres de la comunidad habían decidido organizar el retorno y volver a crear la comunidad.

Nos cuesta entender de dónde Luz sacaba fuerza en medio de tanta sombra. La estrategia era llegar cerca del pueblo arrasado y crear una zona humanitaria donde identificarse como población civil y exigir justicia. Desde aquel enclave empezarían a recuperar sus fincas y a reconstruir sus vidas, con la ayuda de presencia internacional para poder garantizar su seguridad.

Junto a Luz y Alejandra escuchamos la voz de las piedras que llevan los nombres de los asesinados. Hicimos esta película para que un día dejen de ser invisibles.